Por Karina Gómez
CIUDAD DEL CARMEN, Camp., a 28 de abril de 2026.— La crisis ambiental en el litoral campechano se intensifica. Por segundo día consecutivo, pescadores ribereños reportaron la presencia del llamado “pirish de mar”, una sustancia gelatinosa asociada a hidrocarburos y químicos dispersantes, que ya impacta de forma directa su actividad.
De acuerdo con testimonios del sector, este residuo se adhiere a redes y trampas, dejándolas prácticamente inservibles. Las pérdidas por equipo superan los 20 mil pesos, golpeando la economía de familias que dependen de la pesca ribereña para subsistir.
Además del daño material, los trabajadores del mar advierten que la contaminación está alterando el ecosistema marino, provocando la migración de especies y una caída en las capturas, lo que compromete la sostenibilidad de la actividad en la región.

Efecto dominó
La preocupación crece entre cooperativas, que vinculan este fenómeno con el derrame en el Golfo de México registrado desde febrero, cuyos efectos comienzan a extenderse hacia zonas clave como Ciudad del Carmen.
Ante este panorama, los pescadores exigieron la intervención urgente de autoridades federales, así como una investigación para determinar el origen del contaminante y frenar su expansión.
Asimismo, demandaron que Pemex los incluya en esquemas de indemnización, como ya ocurrió en otras entidades. “El impacto ya está aquí y necesitamos respuestas”, señalaron.













