SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 24 de abril de 2026.- Los fanáticos del béisbol fueron testigos de una escena digna de colección. En el duelo entre Seattle Mariners y Athletics, una línea de 107.8 millas por hora terminó atorada dentro del jersey del pitcher Logan Gilbert, en una jugada que ya le da la vuelta al mundo.
Todo ocurrió en la primera entrada, cuando el bateador Carlos Cortes conectó un misil de regreso al montículo. La pelota impactó en el abdomen de Gilbert y desapareció por segundos. Nadie entendía qué había pasado, hasta que el lanzador descubrió que la bola estaba atrapada dentro de su uniforme.
Reacción inmediata de los aficionados
Las tribunas estallaron entre sorpresa, risas y asombro. En redes sociales, la repetición se convirtió en tendencia entre seguidores de Major League Baseball, quienes calificaron la acción como una de las más extrañas y memorables de los últimos años.
El cuerpo arbitral decretó bola muerta, ya que la pelota quedó inmovilizada en el uniforme del pitcher. La decisión oficial fue conceder hit sencillo para Cortes, una resolución correcta según reglamento y que generó conversación entre aficionados expertos del juego.

Gilbert aguantó y siguió lanzando
Pese al tremendo impacto de más de 107 mph, Gilbert se mantuvo en la lomita tras ser revisado por los trainers. El derecho mostró carácter y siguió en el partido, ganándose el reconocimiento de los seguidores por su resistencia.
Para completar la jornada, Seattle Mariners venció 5-4 a Athletics con hit decisivo en la novena entrada. Pero más allá del marcador, esta noche quedará grabada como una de esas historias que hacen único al béisbol.













