CIUDAD DE MÉXICO, 20 de abril de 2026.- La Liga Mexicana de Beisbol (LMB) confirmó sanciones contra la cuarteta de umpires que dirigió el tercer juego entre los Diablos Rojos del México y los Piratas de Campeche, luego de detectar una aplicación incorrecta del reglamento durante los extra innings.
De acuerdo con el comunicado oficial, los umpires permitieron el uso del llamado “corredor fantasma” en segunda base, una medida que no está vigente en la temporada actual de la LMB, lo que derivó en una decisión considerada como un error grave dentro del desarrollo del encuentro disputado en el Estadio Alfredo Harp Helú.
La regla del “corredor fantasma” consiste en colocar automáticamente a un corredor en segunda base al inicio de cada entrada extra, con el objetivo de agilizar el juego y propiciar anotaciones. Aunque esta disposición ha sido utilizada en otras ligas y torneos internacionales, no forma parte del reglamento activo de la LMB en 2026, lo que vuelve irregular su aplicación en este partido.
Reconoce la Liga la falla
La LMB, presidida por Horacio de la Vega, reconoció públicamente la equivocación y subrayó que, si bien el cuerpo arbitral trabaja bajo estándares profesionales, en este caso se presentó una falla en la interpretación y ejecución del reglamento.
Como consecuencia, la Liga determinó imponer una sanción económica a la cuarteta de umpires, encabezada por Jair Fernández. Además, se emitió un apercibimiento al director de Umpires, con la instrucción de reforzar de inmediato la capacitación en reglas especiales y criterios de aplicación.
Impacto en el resultado del juego
El incidente ocurrió en un duelo cerrado que se definió en entradas extras, lo que incrementó la polémica en torno al resultado final entre Diablos y Piratas. Aunque la Liga no modificó el marcador, el caso dejó cuestionamientos sobre la integridad deportiva del encuentro.
Finalmente, la LMB reiteró su compromiso con el juego limpio, la correcta aplicación del reglamento y la transparencia, asegurando que este tipo de situaciones no deben repetirse, en respeto a los clubes, jugadores y, especialmente, a la afición.













