Por Karina Gómez
HECELCHAKÁN, Camp., 20 de abril de 2026.- Entre fervor religioso, tradición cultural y emoción taurina, Hecelchakán vivió este fin de semana una de sus celebraciones más emblemáticas en honor al Señor de la Salud, consolidándose como un evento que combina fe y turismo en Campeche.
Desde temprana hora del domingo, cientos de fieles participaron en la procesión del Señor de la Salud, recorriendo las principales calles de la ciudad tras una misa solemne en la parroquia central. A pesar del intenso calor, los asistentes acompañaron la imagen entre rezos, cantos y muestras de devoción.
Tradición que atrae turismo religioso
La festividad, profundamente arraigada en la identidad local, atrae cada año a visitantes de distintas partes del país, fortaleciendo el turismo religioso en Hecelchakán y posicionando al municipio como referente cultural en Campeche.
El punto culminante de la celebración se vivió en el coso taurino artesanal de 85 palcos, donde se registró un lleno total durante la corrida, reafirmando la importancia de la fiesta brava en Campeche como espectáculo de gran tradición.

Alejandro Lima “El Mojito”, figura de la jornada
El gran triunfador del domingo fue el torero Alejandro Lima “El Mojito”, quien cortó tres orejas tras una actuación destacada por su temple y dominio, saliendo en hombros ante el reconocimiento del público. En contraste, Fermín Rivera tuvo una participación discreta, aunque logró obtener una oreja.
Un día antes, la segunda corrida de postín reunió a locales y turistas, destacando la actuación del rejoneador Fauro Aloi, quien cortó una oreja. Por su parte, el español Manuel Perera se fue en blanco pese a su entrega en el ruedo.
Espectáculo taurino con orden y tradición
Las corridas contaron con ejemplares de diversas ganaderías, ofreciendo un espectáculo variado, mientras autoridades taurinas y equipos de apoyo garantizaron el desarrollo ordenado de los festejos.
Con esta celebración, Hecelchakán reafirma el valor de sus tradiciones, donde la fe, la cultura y la tauromaquia convergen para fortalecer su identidad y proyectarse como un destino turístico que combina historia, devoción y pasión.













