Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 3 de abril del 2026.– En un ambiente de profunda devoción y recogimiento espiritual, el barrio de Santa Ana se convirtió una vez más en el epicentro de la fe católica con la representación del Viacrucis viviente, una tradición que trasciende generaciones desde 1962 y que hoy sigue siendo símbolo de identidad, evangelización y encuentro con Cristo.
En esta edición 2026, Francisco Javier Ávila Cahuich asumió el papel de Jesucristo, no como una actuación, sino como un acto de entrega espiritual que busca transmitir el mensaje de amor, sacrificio y redención que se revive en cada estación del camino hacia la cruz.
Con más de diez años de servicio dentro de la iglesia, Francisco ha recorrido distintos personajes en ediciones anteriores. Hoy, al encarnar a Cristo, reconoció la responsabilidad de representar no solo un pasaje bíblico, sino el misterio central de la fe: la entrega total de Jesús por la humanidad, que encuentra su culmen en la Eucaristía.
Su preparación ha sido integral. En lo físico, ha fortalecido su cuerpo para soportar el peso de la cruz durante los ensayos; en lo espiritual, ha intensificado su vida sacramental mediante la misa diaria, la confesión y la adoración eucarística, entendiendo que sin esta comunión con Dios, la representación perdería su verdadero sentido.
“El Viacrucis no es teatro, es evangelización”, afirmó, convencido de que cada paso recorrido no solo representa el sufrimiento de Cristo, sino que invita a los fieles a reflexionar, reconciliarse y acercarse al altar, donde la presencia viva de Jesús se manifiesta en la Eucaristía.
Esta representación no solo impactó a quienes la presencian, sino también a quienes la integran. El grupo permaneció activo durante todo el año, fortaleciéndose espiritualmente con retiros, formación y encuentros comunitarios, consolidando así una misión que va más allá de la Semana Santa: llevar el mensaje de Cristo a la vida cotidiana.
Expresión profunda de Fe
El Viacrucis viviente de Santa Ana se reafirma como una de las expresiones más profundas de fe y tradición en Campeche, donde cada generación encuentra un espacio para vivir el Evangelio y transmitirlo a las futuras generaciones.
Finalmente, Francisco Javier Ávila extendió la invitación a la comunidad y a visitantes de toda la península de Yucatán a participar en las celebraciones, especialmente en la Vigilia Pascual, considerada la más importante del calendario litúrgico, donde la luz de Cristo resucitado renueva la esperanza y da sentido pleno a la fe.















