Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 29 de marzo del 2026.- Con la bendición y procesión de palmas, la Iglesia Católica conmemora este domingo el Domingo de Ramos, celebración que marca el inicio de la Semana Santa en las parroquias de Campeche, uno de los periodos más importantes del calendario litúrgico y también de mayor movilidad turística en distintas regiones de entidad.
Esta fecha recuerda la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén, donde fue recibido por la multitud con palmas y aclamaciones como el Mesías. En parroquias y templos, decenas de fieles participan en procesiones que evocan este pasaje bíblico, portando ramos que posteriormente son bendecidos como signo de fe y protección espiritual.
El aspecto litúrgico cobra especial relevancia con la proclamación de la Pasión de Cristo según San Mateo, que narra los momentos decisivos del juicio, sufrimiento y crucifixión de Jesús. Este relato, cargado de simbolismo, invita a la reflexión sobre el sacrificio, la justicia y la esperanza en la resurrección.

Manifestaciones artísticas, gastronomía y playas
Desde el ámbito cultural, el Domingo de Ramos también representa el inicio de una semana rica en expresiones tradicionales, desde representaciones vivientes, viacrucis, hasta manifestaciones artísticas y gastronómicas que forman parte del patrimonio intangible de las comunidades.
En Campeche la mayoría de las familias acuden a destinos como el balneario inclusivo Playa Bonita, y otros prefieren salir de la ciudad a playas cercanas para relajarse, estas fechas atraen a miles de visitantes interesados en vivir la fusión de fe, historia y cultura.
En el plano turístico, autoridades turísticas prevén una importante afluencia de visitantes durante la Semana Santa, impulsada por estas celebraciones religiosas, así como por la oferta de playas, zonas arqueológicas y actividades culturales. La combinación de espiritualidad y tradición convierte a este periodo en una experiencia integral tanto para creyentes como para turistas.
Más allá de la tradición, el Domingo de Ramos también es un llamado personal a la introspección. “Señor Jesús, Rey humilde… entra también en mi corazón”, es la oración que acompaña a muchos fieles en este inicio de la Semana Mayor, invitando a vivir no solo una expresión externa de fe, sino un compromiso interior de entrega, amor y esperanza.
Así, entre palmas, cantos y recogimiento, comienza una semana que trasciende lo religioso para convertirse en un fenómeno cultural y turístico de profundo significado en México y el mundo.













