CIUDAD DE MÉXICO, a 19 de febrero de 2026.- En redes sociales se ha popularizado el término “therian” para referirse a personas que se identifican con animales. Sin embargo, en el ámbito médico existe un fenómeno distinto llamado teriantropía clínica, que no se refiere a una identidad cultural, sino a una creencia delirante de transformación en animal.
En mayo de 2025, los psiquiatras Jan Dirk Blom y Brian A. Sharpless publicaron una revisión sistemática en la revista Neuroscience and Biobehavioral Reviews. El estudio analizó 77 casos documentados en la literatura médica internacional de personas que afirmaban haberse convertido en animales o haber adquirido sus características físicas.
La investigación muestra que en 74 de los 77 casos existía al menos un diagnóstico psiquiátrico asociado. Es decir, la creencia de transformación no aparecía aislada, sino en el contexto de otros trastornos mentales.
Trastornos asociados
De acuerdo con el análisis, el 41 por ciento de los casos estaba relacionado con trastornos psicóticos, incluyendo esquizofrenia y otros cuadros con delirios. Un 24 por ciento correspondía a depresión con síntomas psicóticos y un 18 por ciento a trastorno bipolar.
También se registraron casos vinculados a trastornos por consumo de sustancias, trastornos disociativos y el síndrome de Cotard, una condición en la que la persona puede creer que está muerta o que partes de su cuerpo no existen.
El estudio propone un modelo explicativo llamado de “doble impacto”. El primero es una alteración en la percepción corporal conocida como cenestesiopatía, que implica una distorsión profunda en cómo la persona siente su propio cuerpo.
El segundo impacto ocurre cuando esa percepción no es corregida por los mecanismos cognitivos y se consolida como una creencia delirante.
La revisión precisa que la teriantropía clínica forma parte de lo que se denomina delirio monotemático, es decir, una idea delirante centrada en un único tema, en este caso la transformación animal.
Los autores también señalan que debe diferenciarse la teriantropía clínica de las formas no clínicas de identificación con animales.
En el estudio se menciona que dentro del espectro existen expresiones no clínicas como therians, furries y otherkin, pero en esos casos no hay convicción de una transformación física real.
En cuanto al tratamiento, el 58 por ciento de los casos documentados desde 1951 en adelante mostró remisión de los síntomas de transformación tras intervenciones como antipsicóticos o terapia electroconvulsiva.
La revisión no plantea que la identificación con animales en redes sociales sea en sí misma una enfermedad.
Lo que documenta es que, cuando existe una creencia firme de transformación corporal acompañada de otros trastornos psiquiátricos, la teriantropía clínica puede formar parte de un cuadro mental más grave que requiere atención especializada.















