Por Staff
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) representa una oportunidad para la industria mexicana del plástico, pero también plantea desafíos ante los cambios arancelarios y las decisiones de las principales economías. En este contexto, las empresas del sector necesitan evaluar las disposiciones comerciales y sus efectos para mantener su competitividad en los mercados internacionales.
Durante la tercera edición del Foro de Comercio Exterior de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), su presidente, Benjamín del Arco, destacó la importancia de que el sector adopte una postura proactiva ante la revisión del acuerdo. Explicó que conocer las normas comerciales es apenas el primer paso, pues las compañías también deben comprender cómo estas disposiciones afectan sus operaciones.
Entre los aspectos que requieren especial atención se encuentran las reglas de origen, la clasificación arancelaria y los programas de fomento, debido a su incidencia en los costos y la competitividad de las empresas. Del Arco señaló que entender estas disposiciones resulta fundamental para que la industria pueda anticiparse a los cambios en el entorno comercial.
El presidente de la ANIPAC también resaltó la capacidad industrial de México y su posición estratégica en América del Norte. De acuerdo con su planteamiento, aprovechar estas ventajas requiere preparación por parte de las empresas y conocimiento de las nuevas condiciones del mercado.
Por su parte, Perc Pineda, economista jefe de la Plastics Industry Association (PLASTICS), consideró que la revisión del T-MEC puede contribuir a fortalecer el comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. No obstante, señaló que todavía existen diferencias en torno a los aranceles y las reglas de origen.
En cuanto al proceso de negociación, Pineda indicó que la cuarta ronda permanece pendiente y estimó que el acuerdo podría concretarse entre finales de 2026 y principios de 2027.
Entre las prioridades de Estados Unidos que mencionó Pineda figuran el fortalecimiento de las cadenas de suministro regionales, la reducción de la dependencia de productos provenientes de China y el cumplimiento de las normas laborales y ambientales. Estos asuntos también repercuten en la industria del plástico por sus vínculos con los sectores médico, automotriz y de embalaje.
Pineda señaló que México tiene posibilidades de incrementar la producción de artículos de plástico con mayor valor agregado y ampliar el comercio con Estados Unidos. Para aprovechar estas oportunidades, destacó la importancia de la integración regional, el acceso a los mercados y la claridad de las reglas comerciales, factores que consideró fundamentales para impulsar la inversión, el empleo y la competitividad en América del Norte.











