Por Staff
La corresponsabilidad en las tareas de cuidado y sus repercusiones económicas y sociales fueron los temas centrales de la tercera Cumbre de la Red del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) por la Primera Infancia, que llevó por lema “Cuidar es negocio sostenible”. El encuentro congregó a representantes empresariales y especialistas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la CEPAL y la Alianza Global por los Cuidados para analizar los desafíos relacionados con la distribución de estas responsabilidades.
Laura Tamayo Laris, presidenta de la Comisión de Salud del CCE, señaló que el bienestar familiar y la fortaleza empresarial están vinculados. Destacó que las empresas deben contribuir a la productividad de largo plazo mediante acciones que favorezcan la corresponsabilidad en la crianza y permitan a las personas desarrollarse profesionalmente sin sacrificar su vida familiar.
La Red del CCE por la Primera Infancia pasó de contar con 27 a reunir a 81 empresas y organismos en sus primeros cinco años de existencia. Esta plataforma de articulación empresarial promueve políticas y prácticas favorables para la niñez durante sus primeros años de vida, así como entornos laborales que respondan mejor a las necesidades de las familias.
Sindy González, representante de Fundación FEMSA y copresidenta de la Red, destacó que los cambios demográficos, sociales y laborales hacen necesario fortalecer una agenda de corresponsabilidad. Esta labor busca contribuir al bienestar de las personas y a la competitividad empresarial ante las nuevas necesidades de la sociedad.
Por su parte, Paloma Infestas, de Fundación Coppel y copresidenta de la Red, subrayó la importancia de aprovechar la evidencia disponible para impulsar medidas de flexibilidad laboral, corresponsabilidad en los cuidados y prácticas empresariales amigables con la familia.
Durante la Cumbre también se abordaron desafíos demográficos, entre ellos la disminución de la proporción de niñas y niños, el envejecimiento de la población y el aumento de las responsabilidades de cuidado. Los especialistas coincidieron en que reconocer el valor económico y social de estas tareas es fundamental para fortalecer la productividad y favorecer la participación laboral.
En este contexto, la incorporación de prácticas que consideren las necesidades familiares también se relacionó con la capacidad de las empresas para atraer y retener talento. La discusión destacó la importancia de reconocer los cuidados como un componente relevante tanto para el desarrollo social como para el ámbito laboral.
Al cierre de la Cumbre, se subrayó la necesidad de coordinar esfuerzos entre empresas, gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales para generar mejores oportunidades para la niñez, fortalecer el bienestar de las familias y contribuir al desarrollo sostenible de México.













