Por Karina Gómez
CALKINÍ, Camp., a 15 de octubre del 2026.— El color amarillo y naranja del cempasúchil comienza a florecer en el Camino Real, donde un joven emprendedor decidió apostar por el cultivo de una de las flores más representativas del Día de Muertos, con la intención de ofrecer a las familias campechanas una alternativa local para adornar sus altares durante el Hanal Pixán 2026.
Se trata de José Andrés Tún Sima, propietario del vivero “Ah Canul”, ubicado en la calle 20 “A”, entre 29, en el barrio de Kilakán, donde numerosas macetas de esta emblemática planta se encuentran listas para la próxima temporada de celebraciones dedicadas a los fieles difuntos.
Su proyecto demuestra que el cempasúchil puede cultivarse en las condiciones climáticas de esta región de la península de Yucatán, siempre que reciba los cuidados necesarios para su crecimiento. Con ello, el joven abre una oportunidad de emprendimiento en el sector ornamental y contribuye a acercar a los consumidores a la producción de plantas cultivadas en su propia comunidad.


Más allá de su atractivo visual, el cempasúchil posee un profundo significado cultural. En las tradiciones mexicanas, sus pétalos amarillos y anaranjados simbolizan la luz que guía a las ánimas durante su regreso al mundo de los vivos, de acuerdo con las creencias asociadas al Día de Muertos. Por ello, esta flor ocupa un lugar especial en los altares, junto con las veladoras, las fotografías, el incienso, las frutas y los alimentos que se ofrecen en memoria de los seres queridos.
En Campeche, el Hanal Pixán —expresión maya que significa “comida de las ánimas”— representa una de las manifestaciones culturales más significativas de las comunidades mayas y sus descendientes. Las familias preparan altares y ofrendas para recibir simbólicamente a sus difuntos, en una celebración que fortalece los vínculos familiares y la transmisión de las costumbres entre generaciones.
En este contexto, la iniciativa de Tún Sima también pone sobre la mesa el potencial económico de las temporadas tradicionales. La comercialización de flores, plantas ornamentales, veladoras, alimentos y otros artículos para los altares genera movimiento para pequeños comerciantes, productores y emprendedores, quienes encuentran en estas fechas una oportunidad para ofrecer sus productos y atraer clientes.
La apuesta del vivero “Ah Canul” destaca, además, la importancia de explorar alternativas de producción adaptadas a las condiciones de la región, diversificar la oferta de los negocios locales y fomentar el consumo de productos cultivados en Campeche, en lugar de depender exclusivamente de mercancías procedentes de otras entidades.
Aunque no se han dado a conocer cifras sobre la producción, las macetas que ya lucen sus flores constituyen una muestra del trabajo realizado para llegar a tiempo a una de las temporadas de mayor significado cultural para las familias.
Así, entre pétalos de intenso color y el aroma que anuncia la cercanía de noviembre, el cempasúchil encuentra terreno fértil en Calkiní. La iniciativa de un joven emprendedor recuerda que preservar las tradiciones no solamente significa mantener viva la memoria de quienes ya partieron, sino también abrir nuevas oportunidades para el talento local y la economía de las comunidades campechanas.













