Por Staff
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 06 de octubre de 2026.— La remodelación que se pretende realizar en el Foro Ah Kim Pech parece haberse metido en terreno pantanoso. Mientras el calendario de contratación apuntaba al 30 de septiembre como fecha de inicio, la obra continúa sin un fallo público que permita conocer oficialmente quién la ejecutará, bajo qué condiciones y con qué monto.
El caso tomó un nuevo giro luego de que el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Ricardo Medina Farfán, solicitara información mediante la plataforma de transparencia respecto al proyecto. La respuesta de la Secretaría de Administración, Finanzas y Planeación (SAFIN) fue reservar la información solicitada, de acuerdo con lo señalado por el dirigente partidista.
A la espera del fallo
La situación genera una pregunta inevitable: ¿cómo puede estar previsto el arranque de una obra cuando todavía no se conoce públicamente el desenlace de la licitación?
Y es que el propio portal oficial de SAFIN mantiene un apartado público para las convocatorias y procedimientos de contratación estatal, mientras que su plataforma de transparencia contempla la publicación de resultados de procedimientos de adjudicación y licitación.
El asunto adquiere tintes de sátira política: la obra tiene fecha para comenzar, pero el fallo sigue sin asomarse; se solicita información y la respuesta es reservarla. En términos coloquiales, el escenario está listo, pero todavía no se sabe quién subirá al escenario como ganador de la licitación.
El inmueble tampoco es un espacio menor dentro del patrimonio y la infraestructura pública de Campeche. Documentos oficiales identifican bienes y superficies ubicados en el área de Ah-Kim-Pech, mientras que documentación publicada en el Periódico Oficial también acredita que el Gobierno estatal ha realizado gestiones sobre inmuebles localizados en las inmediaciones del Centro Comercial Ah-Kim-Pech.
¿Quién se queda con la obra?
Hasta ahora, el punto central de la controversia es por qué la información relacionada con la obra fue clasificada como reservada, cuál es el fundamento legal de esa determinación y cuándo se emitirá el fallo definitivo de la licitación.
Porque si el proyecto es público, el dinero es público y la obra se realizará en un espacio público, la ciudadanía tiene derecho a conocer las condiciones bajo las cuales se contratará y ejecutará.
Por ahora, el telón permanece abajo: obra anunciada, fecha de arranque rebasada, licitación todavía sin fallo público y expediente con información reservada. Y mientras el Foro Ah Kim Pech espera su remodelación, la transparencia parece haber pedido su propio receso.












