Por Staff
PARÍS, Fra., a 25 de septiembre de 2026.- El peregrinar del pueblo mexica volvió a cruzar fronteras. El Códice Boturini, también conocido como Tira de la Peregrinación, ya se exhibe en la Biblioteca Nacional de Francia (BnF), en París, donde permanecerá bajo préstamo temporal hasta el 13 de diciembre de 2026.
El manuscrito, elaborado durante la primera mitad del siglo XVI, relata mediante imágenes y glifos el recorrido de los mexicas desde Aztlán hasta el Valle de México. Se trata de una pieza de casi 5.50 metros de longitud, integrada por 22 láminas de papel amate plegadas en forma de acordeón.
La exhibición representa además un intercambio cultural entre México y Francia. Mientras el Boturini viajó a París, el Códice Azcatitlan, perteneciente a las colecciones de la BnF, llegó al Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México, donde se exhibe temporalmente.
Dos códices, dos caminos
La exposición fue organizada por la Secretaría de Cultura de México, el INAH y el Ministerio de Cultura de Francia, a través de la BnF, como parte de las actividades por el bicentenario de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Para las autoridades culturales, la exhibición simultánea de ambos documentos permite acercar a públicos de México y Francia a dos testimonios de la memoria histórica de los pueblos originarios. La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó que el intercambio amplía el acceso al patrimonio y fortalece la colaboración entre instituciones.
Durante la inauguración en París participaron el presidente de la BnF, Gilles Pécout, y la embajadora de México en Francia, Blanca Jiménez Cisneros, además de representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de la Casa de México en París.
Una historia dibujada en amate
El Códice Boturini está trazado sin color y por una sola cara. Su lectura avanza de izquierda a derecha y combina escenas pictóricas con glifos que permiten seguir cronológicamente los lugares y acontecimientos asociados con la migración mexica.
Las 22 láminas, de aproximadamente 19.8 por 25.5 centímetros cada una, forman un biombo de 5.49 metros cuando se despliegan. La pieza se presenta en París bajo estrictos protocolos de seguridad y conservación.
La exposición ofrece así una oportunidad poco común para observar en Europa uno de los documentos fundamentales para estudiar la memoria histórica mexica: el relato de un pueblo que, siglos después de iniciar su peregrinación, vuelve a emprender un viaje, esta vez hacia París.













