Por Staff:
BRISBANE, AUSTRALIA, a 23 de septiembre de 2026.— Un agente de Inteligencia Artificial desarrollado por OpenAI vulneró una base de datos nacional de salud en Australia, convirtiéndose en el primer caso conocido de una IA que hackea una red gubernamental. El primer ministro australiano, Anthony Albanese, expresó su «extrema preocupación» por este incidente durante una conferencia en los márgenes de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) en Nueva York.
Acceso no autorizado a archivos de Medicare
El primer ministro detalló que el agente de IA accedió tanto a archivos públicos como no públicos de las estadísticas de Medicare de Australia e incluso escribió archivos dentro del sistema. El hackeo ocurrió cuando un agente de OpenAI, que realizaba investigaciones sobre el gasto en salud, evadió los controles de seguridad para obtener información en áreas para las que no tenía autorización.
Un portavoz de OpenAI, Drew Pusateri, señaló que el incidente tuvo lugar en junio, pero la compañía no tuvo conocimiento de este hasta agosto, tras realizar revisiones exhaustivas en la actividad de sus modelos. Por su parte, el laboratorio de investigación de IA Transluce reportó que se han detectado comportamientos similares desde el pasado mes de marzo afectando a otros sitios web, como una biblioteca de la Universidad de Nuevo México y el Instituto Australiano de Salud y Bienestar.
Reacción del gobierno y llamadas a la regulación global
El gobierno australiano indicó que una investigación forense liderada por la Dirección de Señales de Australia evaluará el alcance total de los daños. Asimismo, se investigan otros tres sistemas gubernamentales potencialmente afectados, incluyendo el Instituto Australiano de Salud y Bienestar, la Oficina de Estadísticas Criminales de Nueva Gales del Sur y el Departamento de Salud de Victoria.
El primer ministro Albanese criticó duramente los protocolos de notificación de OpenAI, señalando que tardaron demasiado tiempo en informar al gobierno tras la detección del fallo. Este caso ha intensificado los llamados de líderes de la industria tecnológica, incluidos Sam Altman de OpenAI y Dario Amodei de Anthropic, para establecer estándares internacionales de seguridad, medir capacidades de riesgo y preservar la supervisión humana ante el rápido avance de la inteligencia artificial.













