Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 11 de septiembre de 2026.— Lo que para los delincuentes puede representar unos cuantos pesos en metal, para una familia puede convertirse en una tragedia. El robo de rejillas pluviales, tapas de alcantarillas y otros componentes de infraestructura urbana continúa generando puntos de peligro en calles de la capital campechana.
El Ayuntamiento de Campeche lanzó una nueva alerta ante la persistencia de estos hechos, luego de que vecinos del barrio de Santa Ana entregaran a la autoridad un video en el que se observa a un sujeto sustraer y arrastrar una rejilla pluvial por la vía pública, evidencia que exhibe la forma en que estaría operando este tipo de delincuencia.
El caso más reciente fue localizado en la calle 47 número 125A, entre Coahuila y Brasil, en la entrada de una privada, donde el retiro de la infraestructura dejó expuesto un registro que representa un riesgo directo para quienes transitan por la zona.
Chatarrerías, bajo la lupa por robo de infraestructura urbana
Ante el reporte, personal de la Dirección de Protección Civil acudió al sitio para acordonar el área y reducir el riesgo de que algún peatón, motociclista o automovilista terminara dentro del registro abierto.
El problema, advierte el Ayuntamiento, va más allá del daño al patrimonio municipal. Los robos también afectan infraestructura perteneciente a empresas de servicios, entre ellas Teléfonos de México (Telmex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
La sustracción de estos elementos puede provocar interrupciones en servicios, daños materiales y, sobre todo, generar verdaderas trampas urbanas en calles, banquetas y zonas de tránsito.
De acuerdo con el Ayuntamiento, una de las posibles motivaciones detrás de estos robos sería la comercialización del metal en establecimientos dedicados a la compra de materiales reciclables.
Por ello, la autoridad municipal hizo un llamado a las corporaciones de seguridad para reforzar la vigilancia, investigar estos hechos y poner especial atención en los establecimientos que pudieran recibir materiales cuya procedencia no pueda acreditarse.
La petición también coloca bajo la lupa los mecanismos de control en los centros de acopio y chatarrerías, a fin de evitar que infraestructura pública o de empresas de servicios termine convertida en mercancía.
El Ayuntamiento exhortó a los ciudadanos a no permanecer indiferentes ante actos vandálicos o movimientos sospechosos relacionados con el retiro de rejillas, tapas o infraestructura urbana.
La instrucción es clara, reportar de inmediato al 911 cualquier situación sospechosa y evitar acercarse o confrontar directamente a los presuntos responsables.
Mientras las autoridades buscan contener este problema, las imágenes captadas por vecinos vuelven a poner sobre la mesa una realidad que preocupa a la ciudadanía, cada rejilla robada no sólo representa dinero perdido, también puede convertirse en un peligro mortal para quien simplemente transita por la calle.














