CANCÚN, Q. Roo., a 9 de septiembre de 2026.— La dirigencia nacional de Morena puso freno al ritmo de sus definiciones internas y mantiene pendiente la Coordinación Estatal de Defensa de la Transformación en Quintana Roo, una posición clave rumbo a las elecciones de 2027. La presidenta del partido, Ariadna Montiel, recordó este martes que la convocatoria permite resolver hasta diciembre, sin comprometer una fecha para el siguiente anuncio.
El mensaje coloca la unidad interna como prioridad política frente a la presión por acelerar los nombramientos. “Lo que queremos es que salgamos juntos, unidos”, afirmó Montiel. Aunque el calendario establece como límite el 31 de diciembre de 2026, ese plazo no implica que Quintana Roo deba esperar necesariamente hasta el último mes del año.
Quintana Roo permanece pendiente
La diferencia de tiempos ya se refleja en la península: Campeche figura entre las cinco entidades con coordinación definida, con Pablo Gutiérrez Lázarus, mientras Quintana Roo continúa pendiente. Los primeros nombramientos también incluyeron Aguascalientes, Colima, Querétaro y Sinaloa.
Después de presentar esas cinco coordinaciones entre el 25 y el 26 de agosto, Morena dejó en pausa los siguientes anuncios. Para los grupos que participan en la competencia interna de Quintana Roo, la señal de la dirigencia es mantener el trabajo territorial mientras llega la definición; políticamente, la espera prolonga la disputa por una posición central en la ruta hacia la gubernatura.
La definición estatal condiciona la siguiente etapa
La pausa también alcanza la convocatoria de coordinaciones distritales federales. Aunque la Comisión Nacional de Elecciones y el Comité Ejecutivo Nacional ya la aprobaron, su publicación está prevista para un día después de concluir las definiciones estatales. Así, el cierre de esta primera etapa condiciona el avance de la estructura partidista rumbo a 2027.
En Quintana Roo, el nombramiento pendiente será una pieza relevante para la organización de la coalición oficialista de cara a la sucesión estatal. Por ahora, Morena mantiene abierto el calendario y centra su discurso en evitar fracturas: el desafío político será convertir el llamado a la unidad en acuerdos entre quienes buscan encabezar el proyecto.













