Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 1 de agosto de 2026.— La espera terminó. Los Piratas de Campeche cumplieron su palabra y, este 1 de agosto de 2026, aseguraron oficialmente su clasificación número 20 a los playoffs, desatando una auténtica fiesta en el estadio Cruz Azul “Nelson Barrera Romellón”.
La celebración tuvo un ingrediente inolvidable: un inesperado corte de energía eléctrica que no apagó el ánimo de la afición; por el contrario, el estadio vibró al ritmo de las trompetas, tambores y cánticos de la Porra Filibustera, acompañados por la energía del inigualable Richo Ferrer “Lorenzillo”, convirtiendo el inmueble en un verdadero Carnaval campechano.
La emoción se apoderó de las tribunas mientras miles de aficionados coreaban su respaldo a la novena filibustera, demostrando que el béisbol sigue siendo una de las grandes pasiones del estado. El ambiente fue una muestra de identidad, orgullo y unión entre jugadores y seguidores.

El boleto a la postemporada cobra mayor relevancia porque llega después de un complicado inicio de campaña. Cuando muchos dudaban de la capacidad del equipo para recuperarse bajo el mando de McClendon, los Piratas recompusieron el rumbo, encontraron consistencia y protagonizaron una remontada que hoy los coloca entre los aspirantes al campeonato.
Regresan los playoffs
Con esta clasificación, los filibusteros regresan a los playoffs por segundo año consecutivo, consolidando un proyecto deportivo que vuelve a ilusionar a la afición campechana y fortalece el prestigio del béisbol profesional en la entidad.
La organización, encabezada por Ermilo Richer, José Meléndez, entre otros, agradeció el respaldo incondicional de la afición campechana y de los seguidores, quienes respondieron llenando las gradas y convirtiendo cada encuentro en una auténtica fiesta deportiva.
La misión, sin embargo, apenas comienza. El objetivo ahora es mantener el buen momento, llegar fortalecidos a la postemporada y pelear por el campeonato, con una afición que ya demostró que nunca abandona el barco.

Porque esta noche no solo ganó un equipo. Ganó Campeche. Ganó su gente. Y, una vez más, quedó demostrado que todos somos Piratas.














