Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 13 de julio del 2026.- El estadio Nelson Barrera Romellón se convirtió este fin de semana en el escenario de una auténtica fiesta beisbolera, donde el espectáculo trascendió el diamante.
Entre música, sonrisas, convivencia y un ambiente completamente familiar, los Piratas de Campeche celebraron en grande al barrer la serie frente a los Pericos de Puebla, resultado que los impulsa hasta el quinto lugar de la Zona Sur de la Liga Mexicana de Beisbol con marca de 35 triunfos y 33 derrotas, consolidándose en puestos de postemporada.
La celebración tuvo un ingrediente muy especial, el 27 aniversario de Ricardo “Richo” Ferrer, quien desde hace casi tres décadas da vida a Lorenzillo, la emblemática mascota filibustera que se ha convertido en uno de los personajes más queridos por la afición campechana.

Con el lema “Lorenzillo y sus amigos”, el estadio recibió a las botargas más representativas del circuito veraniego, que convivieron con niños y adultos durante las actividades organizadas por la directiva.
Entre los invitados estuvieron Pachi Aguilar, de El Águila de Veracruz; Tato, de los Guerreros de Oaxaca; Torín, de los Toros de Tijuana; la coqueta Pía, de Algonoderos de la Unión Laguna; Leonel “El Coronel” y Yuna, de los Leones de Yucatán; Dragón del Norte y el Conejo, de Saraperos de Saltillo, además de Chacho, la mascota de los Tigres de Quintana Roo.

Del espectáculo familiar a una barrida que ilusiona
El sábado, las mascotas recorrieron las tribunas realizando dinámicas, juegos y concursos con la afición durante el encuentro, mientras que el domingo protagonizaron una firma de autógrafos y la tradicional carrera de botargas, uno de los momentos más esperados por los asistentes, que arrancó aplausos y carcajadas.
Pero el espectáculo no quedó únicamente en las gradas. Sobre el terreno de juego, la novena dirigida por los Piratas respondió con autoridad al completar la barrida sobre Pericos, un resultado que fortalece sus aspiraciones rumbo a la recta final del calendario regular y mantiene viva la ilusión de disputar los playoffs.

Con un estadio lleno de familias, niños portando los colores filibusteros y un ambiente que recordó las mejores noches del béisbol campechano, la organización demostró que el Rey de los Deportes también es sinónimo de convivencia, identidad y entretenimiento, consolidando al Nelson Barrera Romellón como uno de los escenarios más festivos de la Liga Mexicana de Beisbol.














