Por Staff
SAN FELIPE, BC., a 10 de julio de 2026.- Un grupo de ocho jóvenes de la comunidad de San Felipe, Baja California, concluyó un programa especializado de capacitación para convertirse en observadores comunitarios de la vaquita marina, una de las especies más amenazadas del planeta. La iniciativa forma parte de los esfuerzos para fortalecer el monitoreo y la conservación de este cetáceo endémico del Alto Golfo de California.
La campaña fue coordinada por el Grupo para la Sustentabilidad (GIS) del Alto Golfo de California, integrado por la Semarnat, la Conanp, la Secretaría de Marina (Semar), la organización Sea Shepherd Conservation Society, además de especialistas nacionales e internacionales. El objetivo es formar una nueva generación de observadores que participe activamente en la protección de la especie.
¿Cómo se preparan?
Los participantes recibieron 22 horas de preparación teórica, 10 días de entrenamiento en el mar y dos jornadas de formación en técnicas de muestreo de ADN ambiental (eDNA), una herramienta no invasiva que permite detectar la presencia de la vaquita marina mediante el análisis de rastros genéticos en el agua.
Durante las labores a bordo del buque Seahorse, los jóvenes aprendieron a utilizar los binoculares de largo alcance conocidos como “Big Eyes”, así como equipos de monitoreo acústico para localizar ejemplares. A pesar de las condiciones climáticas adversas, con fuerte oleaje y vientos intensos, el equipo logró registrar tres avistamientos de vaquita marina y diversas detecciones acústicas.
Los resultados confirmaron que la especie continúa habitando las zonas ubicadas al noroeste del Área de Tolerancia Cero y el Área de Extensión, información considerada clave para orientar las estrategias de conservación y reforzar las acciones de vigilancia en la región.
El grupo científico asesor recomendó mantener el programa de capacitación, ampliar el uso del ADN ambiental y continuar con el monitoreo rumbo a la campaña de observación de 2027, al considerar que la participación de las comunidades locales será fundamental para preservar a la vaquita marina.













