Por Karina Gómez
ESCÁRCEGA, Camp., a 22 de mayo del 2026.– Una fuerte denuncia ciudadana encendió las alarmas en el municipio de Escárcega, luego de que usuarios acusaran presuntas anomalías en la venta de gas LP en la gasera conocida como “Mi Gallito”, donde —aseguran— no se estarían entregando litros completos y los tickets presentarían horarios distintos a los reales de carga.
De acuerdo con el testimonio difundido en redes sociales bajo el hashtag #EntérateYComparte, un ciudadano acudió la tarde del jueves, alrededor de las 4:20 de la tarde, a cargar 200 pesos de gas; sin embargo, notó que el despacho fue demasiado rápido, por lo que cuestionó al empleado sobre la cantidad suministrada.
Según la denuncia, el despachador primero habría señalado que se cargaron únicamente 193 pesos, pero al momento de pagar en caja le cobraron los 200 completos. La situación se agravó cuando el cliente solicitó el ticket y recibió un comprobante con una hora distinta a la operación realizada.
La inconformidad creció cuando otro usuario pidió 300 pesos de gas y también recibió un ticket con un horario presuntamente alterado, marcando las 7:46 de la mañana pese a que la carga ocurrió después de las 4:30 de la tarde. Trabajadores del establecimiento argumentaron que “así lo imprime la máquina”.
No obstante, momentos después llegó un tercer cliente que solicitó tanque lleno y, en medio de la discusión, a éste sí le entregaron un ticket con la hora exacta, situación que generó aún más sospechas entre los presentes.

Los denunciantes señalaron además que presuntamente no se permite a los usuarios observar directamente el despacho de litros en los tanques, argumentando supuestas disposiciones de Protección Civil, situación que fue cuestionada por los ciudadanos.
Ante estos hechos, usuarios exigieron la intervención inmediata de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), para verificar el correcto funcionamiento de bombas, básculas y sistemas de facturación de la gasera, así como una revisión por parte del Ayuntamiento de Escárcega para determinar posibles sanciones o incluso la clausura del establecimiento en caso de confirmarse irregularidades.
La publicación rápidamente comenzó a compartirse entre habitantes del municipio, quienes pidieron a otros consumidores mantenerse atentos al momento de cargar gas y exigir tickets con datos correctos y transparentes.














